Un año para vivir

Finalmente está llegando el día, mañana comienzo el trabajo en un grupo de reflexión denominado “Un año para vivir”, coordinado por Hugo Dopaso, del que ya les adelantará algo. La consigna es muy simple: un grupo de personas se compromete con vivir un año como si fuera el último que nos toca vivir.

Cuando era chico, en la escuela solíamos usar un “cuaderno de clase” y un “cuaderno borrador”. Muchas veces hacíamos tareas en el cuaderno borrador para después pasar las al cuaderno de clase, una vez que estabamos seguros de que estaban lo suficientemente bien para ocupar ese lugar. Siempre me pareció una metáfora ilustrativa de cómo solemos vivir la vida cuando negamos la muerte, siempre hay tiempo para pasar la tarea al cuaderno de clase, siempre hay tiempo para hacerla mejor, simpre hay tiempo para subsanar lo que quede pendiente.

Unos días atrás, al comentar a alguien que iba a desarrollar esta experiencia, me contestó: “ahh…, yo estoy en una situación opuesta: muchos proyectos, cosas para hacer, etc.” La respuesta, que en principio me sonó desconcertante, luego me llevó a pensar una algunas cosas:

  • Esta reflexión sobre la muerte cobra una intensidad mayor al promediar la vida, cuando comenzamos a intuir que no somos inmortales.
  • Muchas personas no pueden conectarse naturalmente con la idea de la propia muerte, es realmente un tabú. En algunos casos la sola mención del tema genera un clima de angustia.
  • Menos aún, es común visualizar la reflexión sobre la propia muerte como un camino para vivir una vida más plena Una vuida escrita directamente en el “cuaderno de clase”, aceptando que es imposible vivir la vida en borrador, aunque muchas veces nos empeñemos.

Mañana empieza un viaje, seguramente uno de aprendizaje y transformación!! ¿Les interesaría que los tenga al tanto?

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Comments

  1. Marcela says

    Si! Pero me imagino que va a ser difícil poner en palabras algo tan reflexivo y vivencial. Suerte y que lo disfrutes!

  2. says

    Hace años conocí al Dr. Dopaso por su libro del Buen Morir primero y luego hice un seminario con él de acompañamiento a pacientes terminales que sin dudas fue el mejor curso de mi vida.
    Siempre quise hacer esta capacitación y por “las vueltas de la vida” no pude… imagino que te debe haber literalmente cambiado la vida, no? Es tan impactante como imagino?

  3. ana maria outeiro says

    Hola Juan:
    Creo muy valioso asomarse al tema, Nuestro mundo actual nos puede hacer creer que podemos controlarlo todo, y al mismo timepo comprobamos a cada paso que no es así.
    Comparto el decir de Heidegger que la muerte es la posibilidad más posible. Tuve la oportunidad de compartir algunas reflexiones con J. Selman (coach de EEUU) quien plantea también pensar en porqué el último día de tu vida tendría que tener menos posibilidades que el primero.Tiene un blog: Serena ambición, en el que invita a personas de tercera edad a ocuparse de dejar el mundo en mejores condiciones para los que vendrán. Personalmente creo que mirar la muerte nos abre a un sentido de trascendencia, el que cada uno de acuerdo a sus creencias le quiera dar. Y que ese sentido de trascendencia ilumina nuestros actos presentes.

  4. Juan says

    Gracias ANA!! No conocía el blog de Jim. Probablemente postearé sobre el tema. Me pareció muy interesante!!!!! Gracias Un beso. JC

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