Hay distintas formas de amistad, distintos tipos de amigos, todos muy queridos, no lo dudo:

  • Hay amigos que no vemos, y cuando los vemos, la experiencia no compara con el mágico sueño de tenerla., pero hay un cariño intacto.
  • Hay otros amigos que tampoco vemos, pero si se concreta un encuentro, la mágia de esa relación se despliega sin ningún deterioro, sin el impacto del paso del tiempo y las ausencias.
  • Pero pueden existir otros amigos a los que no podemos escuchar, sus palabras son fragmentos de un mundo que no es, nuestras miradas son como agua y aceite, se excluyen mutuamente.
  • Pueden haber amigos para los que seamos un alud de sentidos trascendentes que desconocemos, y si pudiéramos conocerlos, que ajenos nos serían! De todas formas quizás esos amigos nos reclamen algún día, por la desaparición de esos sentidos que veían en nosotros, y nos juzguen como traidores.
  • También hay amigos de los que nos ausentamos, pero no por dejar de verlos, sino porque algo de nosotros no se puede desplegar con ellos. Las conversaciones se gambetean, se desvían, se anegan.
  • A otros amigos los queremos sin conversaciones, con ellos la historia es el gas que ocupa todo el espacio disponible, llenándolo de imágenes. Quién dijo que siempre es la palabra lo que mas nos acerca, quizás sea cambiar la goma del auto en silencio o muriéndonos de risa.

Quería homenajear con este post a todos mis amigos, porque a todos los quiero y de todos aprendo, pero hay algunos amigos probablemente tan queridos como los demás, pero que tienen una particularidad: que son amigos en cuya presencia somos intensamente nosotros, y cada palabra precipita palabras, y los silencios también… amigos en cuya presencia el universo entero parece estar en su lugar.

Celebro esa magia que se da a veces con amigos de toda la vida o con amigos nuevos que repentinamente son amigos de toda la vida… ustedes saben a que me refiero no?

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