Estoy leyendo un nuevo libro de Zigmunt Bauman que se relaciona mucho con con mi concepción de una vida plena y con mucho del trabajo de entrenamiento de líderes emprendedores que estamos haciendo y vamos a hacer en el marco del Proyecto Hacer Historia.

El libro es “El arte de la vida. De la vida como obra de arte, y quiero compartir un parrafo de la Introducción:

Nuestra vida, tanto si lo sabemos como si no, y tanto si nos gusta esta noticia como si la lamentamos, es una obra de arte. Para vivir nuestra vida como lo requiere el arte de vivir, como los artistas de cualquier arte, debemos plantearnos retos que sean (al menos en el momento de establecerlos) difíciles de conseguir a bocajarro, debemos escoger objetivos que estén (al menos en el momento de su elección) mucho más allá de nuestro alcance y unos niveles de excelencia que parezcan estar tozuda e insultantemente muy por encima de nuestra capacidad (al menos de la que ya poseemos) en todo lo que hacemos o podemos hacer. Tenemos que intentar lo imposible. Y sólo podemos esperar, sin el apoyo de un pronóstico fiable y favorable (ya no digamos de certidumbres), que mediante un esfuerzo largo y agotador podremos algún día llegar a alcanzar estos niveles y conseguir aquellas metas para, de este modo, ponernos a la altura del reto planteado.

La incertidumbre es el hábitat natural de la vida humana, si bien la esperanza de escapar de esa incertidumbre es el motor de nuestra búsqueda vital. Escapar de la incertidumbre es un ingrediente esencial, aunque solo sea tácito o supuesto, de todas y cada una de las imágenes combinadas de la felicidad. Esto explica por qué la felicidad “genuina, verdadera y completa” siempre parece encontrarse a cierta distancia: como un horizonte que sabemos que se aleja cada vez que intentamos acercarnos a él.

Me pareció una forma hermosa de expresar la idea de que la felicidad es el encaminarnos a un horizonte que siempre está a cierta distancia, lo importante entonces es ese camino.

¿…o será que la felicidad es un estado final de plenitud que sí se puede alcanzar?

¿Ustedes cómo lo ven?