Los otros días Martín Parselis publicó un post titulado Ciencia vs. Humanidades, comparto aquí un pasaje:

La práctica profesional como emprendedor y especialmente sobre la Web, además de otras espcializaciones, terminó de abrir una serie de observaciones de años que, al menos para comenzar una buena descripción, podrían considerarse dentro de “el problema de las dos culturas“. La observación del universo y la observación de lo que el hombre hace aparecen como actividades muy distintas, arrastrando una controversia entre ciencias y humanidades.

En épocas de la Web esta discusión de 50 años no sólo está vigente sino que además adquiere mayor importancia dados los fenómenos que se visulmbran en las redes. Cada dimensión de nuestra realidad se ve modificada (o golpeada y destrozada según el caso) por cosas que suceden gracias a las redes.

Entre todo el caos que es natural de la Web también fluyen las dos culturas. Pero a primera vista hay una relación entre ellas más concreta y más integradora. El problema del tecnólogo que “nunca leyó a Shakespeare” o el experto en Letras “que no conoce la segunda ley de la Termodinámica” comienzan a desvanecerse desde el momento en el que ambos navegan y son capaces de relacionar información, conocimiento, y desde el momento en el que sus voluntades están dispuestas a hacerlo.

Esta voluntad es parte del espíritu de los usuarios experimentados de la Web, y no porque haya sido diseñada para ello especialmente sino por decisión de ellos. ¿Será la Web un facilitador para una cultura integradora y superadora de la controversia de Snow?.

Transcribo parte de un comentario que dejé en el blog de Martín:

“…pienso, al ver cotidianamente las conversaciones entre las áreas de IT y de RRHH de las corporaciones, que esta controversia sigue dramáticamente vigente.
Más aún, y no con ánimo de polémica sino más bien con preocupación, creo que la web está acentuando esta brecha de cosmovisiones. Pero no quiero decir que la web sea perjudicial en este punto, más bien es reveladora, como son reveladores esos líquidos que se usan para poder ver tensiones en los materiales, no las producen las revelan, las hacen visibles, las profundizan pero no las gatillan.
En el mangement se ve clara esta brecha entre quienes ven el meollo de la web 2.0 como un tema de convergencia de plataformas tecnológicas (visión científico-tecnológica) y quienes la ven como un tema de transformación cultural (visión humanística).
Creo que esta controversia no se resuelve, más bien se disuelve. A mi gusto la pregunta clave es:
¿qué visión me abre más posibilidades de acción efectiva en cada caso?
Es más, pienso que
hay una controversia aún mas profunda que ciencia-humanidad, la que enfrenta a los observadores monointerpretativos con los multiinterpretativos. Cómo diria Morin debemos desmarcarnos de la mutilación cognitiva de la hiperespecialización.”

Con esta distinción me refiero a quienes creen haber alcanzado la visión correcta del mundo, de las cosas y de la propia circunstancia, lo cual los hace legitimar su afán de prevalecer. En cambio los observadores multiinterpretativos asumen que cada visión abre un mundo de acciones efectivas y que no se requiere consistencia entre distintas visiones para que desde cada una se produzca efectividad.  Los agentes monointerpretativos puede que sufran mucho cuándo actúan como colaboradores y que obstaculicen y reigidicen la organización cuando les toca actuar como managers o líderes.

Veamos un pasaje de la respuesta de Martín:

Gracias Juan Carlos, estoy de acuerdo en la idea de que la controversia entre lo mono y multi-interpretativo está vigente, y que además podría ser del mismo tono y dimensión que la que se plantea. Cuando pensé en alguna posibilidad de puente posible asumí que un usuario experimentado de la Web contaría con la característica de ser multi-interpretativo… ¡sin querer tal vez se puedan comenzar a definir competencias multidisciplinarias para la Web!.

¿Ustedes cómo lo ven?

¿Hay managers monointerpretativos? ¿Conocen alguno?

¿Necesitamos managers multiinterpretativos? ¿La web social, puede tener un rol en este entrenamiento?