Sigo con el manifiesto de la Iniciativa para el Liderazgo Globalmente Responsble (GRLI), con una reflexión acerca de la responsabilidades de los lideres ante la crisis:

El liderazgo global responsable

La actual crisis financiera nos ha mostrado que el ideal de contar con un sistema autorregulado nos ha conducido a fallar globalmente, con implicancias de largo plazo en el desarrollo económico y en el bienestar humano.   En el corazón de este fracaso existe una falta de responsabilidad y liderazgo.

Necesitamos un liderazgo más responsable para implementar un modelo más exigente que nos ayude al desarrollo sostenible.  Esto requiere un profundo cambio en las mentes y comportamientos humanos, así como en la cultura corporativa como un todo.  Lo que es necesario es que tanto los individuos como las corporaciones asuman sus responsabilidades hacia el Bien Común.  El liderazgo responsable global exige que ocurra un cambio cultural y una evolución de mentalidades  que deberían estar basados en revisar tres áreas: Primero, la razón de ser de la firma; segundo, el liderazgo como un catalizador interno de los valores y responsabilidades en la organización; y tercero, los estadistas corporativos que amplíen el debate y diálogo dentro de la sociedad como un todo.

En relación al punto de la razón de ser de la firma, es interesante ver el rol central que el manifiesto le asigna a la capacidad emprendedora:

El principal propósito de la firma es contribuir al bienestar común a través del progreso económico.  El valor para el accionista es tan solo una de las diferentes medidas de desempeño.  Las acciones emprendedoras están definidas en términos de la iniciativa, dinamismo, e innovación.  Debemos regresar a la esencia de la acción emprendedora, la cual es la creatividad en el mundo real de los bienes y servicios, en contraposición a la lógica de una especulación puramente financiera. Este concepto del progreso nos permitirá identificar la contribución específica que una firma hace a la sociedad – la función de que por sí sola sea capaz de conseguir, y que la diferencie de otras organizaciones, como son el gobierno, las universidades, los sindicatos, las organizaciones no gubernamentales, entre otras.

A la hora de hablar de negocios es necesario diferenciar la iniciativa emprendedora, creativa e innovadora, de la especulación financiera, canibal e irresponsable. ¿Ustedes cómo lo ven?