Hoy se publicó en Clarin.com una nota en la que conversamos un poco sobre la discriminación en redes sociales.
Les dejo la nota:
Un caso reaviva el debate sobre discriminación en redes sociales
Están divididas las opiniones entre quienes están por la libertad absoluta y los que proponen algún tipo de control sobre los contenidos. Hay discriminaciones por raza, condición social y religión.
El caso del grupo de la red social Facebook creado con el único fin de burlarse y agredir a una joven sordomuda que pide dinero en las calles de Bahía Blanca actualiza el debate que contrapone la libertad total de expresión a través de Internet, por un lado, y alguna clase de control sobre ella, por el otro.No hay dudas de que las redes sociales (y otro tipo de sitios) pueden usarse y se usan para difundir mensajes nazis y discriminatorios hacia diferentes grupos sociales, religiosos, étnicos y tribus urbanas.


Juan, maestro!
Estoy de acuerdo con vos en que hay riesgo de arbitrariedad en el control.
El control o el poder en manos de unos pocos, dará lugar a arbitrariedades, a la búsqueda de beneficios de los que controlan, se beneficiaría el más fuerte por sobre el resto.
Sin embargo creo que lo contrario también es peligroso…
Ciertamente suena interesante la libertad absoluta de expresión, o libertad absoluta de lo que sea, sin límitaciones. Y esto se acentúa especialmente entre los jóvenes y más aún nuestro ámbito emprendedor, donde se valora la iniciativa personal y el espíritu arrollador personal para superar obstáculos.
Pero por su parte, la falta total de toda norma, sólo estaría beneficiando de nuevo al más fuerte, que no tiene limitación para perjudicar al resto.
Creo que es bueno que haya reglas de convivencia para todos. Que así como no puedo ir por la facultad y darle una piña o insultar a quien se me antoja, es bueno que en internet ocurra lo mismo.
El desafío, así en internet como en todo espacio público, es balancear entre el control y la ley de la selva.
Creo que el camino es lograr una regulación democrática, todavía no alcanzada en ningún ámbito. Lograr hacer cosas juntos y no simplemente que cada uno haga la suya.
Abrazo!