La improvisación es un misterio, Se puede escribir un libro sobre el tema, pero al final nadie sabe qué es. Cuando improviso y estoy en buena forma, estoy como semidormido. Hasta me olvido de que hay gente mirándome. Los grandes improvisadores son como sacerdotes: sólo piensan en su dios.
Stephane Grappelli
Estoy releyendo despues de muchos años un libro que considero un aporte fundamental para el entendimiento del fenómeno de la creatividad en el arte y en la vida. Se trata de “Free Play” de Stephen Nachmanovitch. El autor es violinista, compositor, escritor y artísta digital. Estudió en Harvard y en Columbia y fue discipulo de Gregory Bateson.
El autor asocia el proceso mismo de la improvisación como fundamento de la creatividad. La improvisación esta presente todo el tiempo en nuestra vida. Nuestras conversaciones son en su mayoría improvisaciones a partir de los “building blocks” que nuestra lengua nos provee.
Veamos lo que plantea el autor respecto del fenómeno de la improvisación:
Los detalles de cualquier forma artistica (como tocar el violín, cómo improvisar una raga, cómo escrbir prosa en inglés, , como enseñar) por supuesto son particulares; cada medio o instrumento viene con su propia historia y folclore. Pero hay una especie de meta-aprendizaje, una meta-acción que atraviesa estilos y formas, y que es la escencia de lo que quiero tratar en estas páginas. Si bien hay ciertos principios que se aplican a un campo determinado, otros se aplican transversalmente a todos los campos de la actividad artística. Toda acción puede practicarse como un arte, como un oficio o como un trabajo penoso.
Me pareción interesante este punto de partida para la reflexión. Cómo vivimos nuestra vida…
¿Cómo una obra de arte, simplemente cómo un oficio o cómo un trabajo penoso?
¿De que depende?


Para mi la improvisación es una decisión que no tiene tiempo de ser evaluada.
Por lo general lo sentimos como una reacción, en la que el cerebro (y el cuerpo) actuan sin que las decisiones pasen por nuestro lado conciente (o al menos esto sentimos).
Aunque en realidad es un acto completamente conciente, que se basa en algunos elementos muy internalizados y que por eso mismo no percibimos.
Creo que el ser conciente de nuestra forma de ver al mundo, nos permite entender como improvisamos, ya que esto, es una expresión de como pensamos y que hemos aprendido.
Juan, tal como me comentaste, esta lectura es 100% placer.
El resto de los libros que venia leyendo y que ayer abandoné subitamente, me miran sorprendidos.
Un gran abrazo y gracias por compartir esta bocanada de aire
Gastón
Viste Gastón! Sabía que te iba a volar el mate!!!
Abrazo
JUAN
Creo que tiene mucho que ver con nuestra deriva histórica ya que de ella depende generalmente lo que hacemos cuando tenemos que improvisar.
Totalmente de acuerdo con lo de meta-aprendizaje. Lo que aprendemos lo volvemos a perfecionar y a aplicar en diferentes campos, pudiendo ser en la vida, en el arte o en cualquier otro dominio.