Sigo con Bauman y sus reflexiones acerca de la identidad, al ser interrogado acerca de la posibilidad de pensar la identidad como una suerte de rompecabezas que hay que resolver.

La idea del autor es que la metáfora es solo esclarecedora a medias. ¿Por qué?

Porque construir identidad es, en todo caso, armar un rompecabezas muy especial. Uno para el cual no tenemos todas las piezas desde el inicio, ni siquiera sabemos cuántas son y no existe un modelo terminado para tomar como referencia.

Nuestra identidad es una construcción que nos encuentra siempre sin referencia, caminando por senderos que no hemos explorado antes, sin mapas seguros, sin garantías.

Somos inventores de nuestra identidad desde la incertidumbre y el riesgo, aunque con algunas tradiciones heredadas, como punto de partida.

Te gusta esto? Compartilo!