Leía en Digitalec sobre el suicido de un emprendedor “exitoso”. Se trata de Adolf Merckle quién amazó una gran fortuna que la actual crisis le estaba arrebatando. Este caso disparó una intersante reflexión de Alec:

Qué triste que alguien con tanta capacidad de construir compañías, tanta consistencia de una vida llena de éxitos, al final de su camino no haya podido o sabido relativizar valor del dinero.

Cómo no pensó en su familia? Y en sus amigos? Y en todo lo que podía hacer todavía con su propia vida?… Que tristeza!

Merckle nos dejará muchas ideas para pensar a los emprendedores. Hasta dónde es bueno enamorarnos de nuestros proyectos? Cuál es el límite? Cómo prepararnos para el fracaso… que siempre puede ocurrir?

Me vinieron a la mente las palabras que decía Rudyard Kipling, para ser un hombre de verdad, uno debe pasar la prueba de construir una gran fortuna, luego perderla, y arrancar nuevamente a construirla sin jamás mirar hacia atrás ni decir una palabra sobre las pérdidas. Qué sabio era Kipling! Pero qué difícil seguir su consejo, no?

Comparto algunas reflexiones que este post me disparó:

  • Creo que este es un tema central sobre el que debemos reflexionar para forjar una concepción plena y trascendente de la vida emprendedora.
  • Emprender no tiene tanto que ver con IPO’s, con VC’s, o con revenues, como con la posibilidad de construir y desplegar identidades de valor en la sociedad. Identidades que nos hagan sentido, que nos hagan crecer, que nos permitan estar en el mundo con más plenitud.
  • En el fondo del alma de ese hombre, quizás habitara la íntima creencia de que él no tenía ningún valor como ser humano, si no era por el poder que su dinero le otorgaba. Personalmente tuve oportunidad de ver esto en personas con dinero y poder, en los que solo el pensar en la posibilidad de fracasar es un terror que no se puede nombrar. Ese es el gran peligro de atar el valor personal al éxito.
  • Hay cosas mucho mas importantes que el éxito, o quizás podríamos decir que hay un éxito que está más allá del éxito.Despues de todo, la posibilidad más posible para todos nosotros, humanos, es nuestra muerte, que siempre nos encontrará con los bolsillos vacíos. La conciencia de la muerte nos puede dar una mejor perspectiva tanto en tiempos de éxitos como de fracasos.
  • La ceguera a este aspecto de nuestra condición nos lleva a invertir la ecuación y que sean los “bolsillos vacíos” los que nos lleven a quitarnos la vida.

¿Ustedes cómo lo ven?