Este es un blog personal, aunque orientado a mis intereses profesionales. Pero resulta que mi profesión de “entrenador de adultos”, de “movilizador de sueños”, “develador de mundos” o “facilitador de acciones”, o como quieran llamarlo; hace que ciertos territorios no muy habituales en un blog “profesional” se vuelvan relevantes, diría centrales. Este es el caso de la reflexión sobre la vida y la muerte.
Hace un tiempo que estoy explorando el asunto en forma más sistemática, como les conté en su momento. Cuando les conté sobre mis exploraciones le recordaba esta idea de mi infancia:
Cuando era chico, en la escuela solíamos usar un “cuaderno de clase” y un “cuaderno borrador”. Muchas veces hacíamos tareas en el cuaderno borrador para después pasar las al cuaderno de clase, una vez que estabamos seguros de que estaban lo suficientemente bien para ocupar ese lugar. Siempre me pareció una metáfora ilustrativa de cómo solemos vivir la vida cuando negamos la muerte, siempre hay tiempo para pasar la tarea al cuaderno de clase, siempre hay tiempo para hacerla mejor, simpre hay tiempo para subsanar lo que quede pendiente.
Hoy me asaltaba esta conciencia sobre la imposibilidad de vivir la vida en borrador, pero no porque haya que planificarla para no equivocarse, sino porque es básicamente implanificable y, creo yo, debemos vivirla con presencia y aceptación. Todo lo que nos pasa en la vida queda en el cuaderno de clase. Será por eso que la muerte es tan buena consejera, porque nos ayuda a despertar la conciencia del carácter único de cada momento que vivimos.
Hoy, se me agolpan las lecturas de Rayuela, de Cortazar, y de otro libro que también estoy leyendo y del que ya les hablaré; y que me disparan, de distintas maneras, estos pensamientos acerca del motor vital que implica ser conciente de la propia muerte, de la propia impermanencia. Será que estoy cerca de los fifty.
Y me hace mucho sentido esto en relación a una vida emprendedora, la urgencia no esta en la ejecución de planes, tanto como en la conciencia de vivir plenamente desde nuestros sueños, desde nuestra visión. Sin dobleces, sin cabos sueltos, sin rojos en la cuenta existencial. Aunque no siempre lo logremos, y eso también es parte del asunto.
Pero… ¿Ustedes cómo lo ven?


UFFFFF !!!!
No puedo estar mas de acuerdo !
Estoy lanzándome a una nueva pareja con mudanzas, hijos y demases y al mismo tiempo construyendo una cuarta empresa !!!
No se puede hacer en borrador….. hay que crear, con la incertidumbre del fracaso posible…. hay que crear ahora !
Absolutamente sintonizado contigo amigo mio
Creo debido a que no tenemos un “borrador” es que son sumamente importante nuestros valores.
No importa si nos equivocamos, por que cada error nos aporta experiencia y en ese sentido siempre avanzamos, lo importante es vivir de acuerdo a nuestros principios, para avanzar con la conciencia tranquila, sin importar los errores que podamos cometer en el camino.
Que bueno, encantaría saber más de ambos poryectos, pareja y empresa!
Abrazo y mi deseo de una vida plena para vos!
Para vivir una vida plena, yo uso y recomiendo vivirla sin filtro (tratando de ser lo mas ubicado posible, obviamente).
Ser autentico, te hace sentir bien con vos mismo y hoy en dia te diferencia. Nos encerramos mucho en “lo que se debe hacer” y nos olvidamos de lo que queremos hacer.
Si, recuerdo mi cuaderno de borrador, donde no solo escribía muy rápido los dictados del profesor, sino también dibujaba y tomaba notas de cualquier idea que se me ocurría.
Por lo general mi cuaderno de borrador siempre estaba maltratado, recuerdo sus esquinas remangadas, jajaj. Y recuerdo que en una ocasión me sirvió de escudo o de arma en una peleita por desacuerdos de goles, jajaj, que buenos recuerdos.
Y la vida, creo que los recuerdos son un borrador, solo quien se olvida de sí, repite los mismos errores una y otra vez. Ahora errores en la naturaleza no hay, el error o acierto es una calificación social, inventada y acomodada a comodidad.
Los errores no son malos, las críticas los hacen malos, no hay que temer un error, es parte de vivir, las críticas son las que nos orientan a temer equivocarnos. Temiendo equivocarnos tememos vivir, tememos tomar acción.
Sin errores en la vida no tendríamos por que buscar soluciones, progreso, mejoras. Además quien desea aprender a esquiar, tiene que aceptar previamente caerse.
Estoy muy de acuerdo con lo que decís, Juan Carlos, respecto de la vida en borrador. Hay quienes la viven en borrador (yo fui uno de ellos en alguna época, por suerte ya superada)y te puedo asegurar que los resultados no son nada agradables: fracasos, inseguridad creciente, desconfianza, miedo y sobre todo una enorme carga por todo lo que va quedando pendiente “para hacerlo bien” más adelante. Tan pesada es esa carga, que termina por no hacerse nunca y entorpece la actividad diaria, limitando las posibilidades y “escondiendo” las experiencias positivas hasta hacerlas inhallables, lo que retroalimenta el círculo vicioso.
Hay muchas frases hechas en todas las culturas e idiomas del mundo que confirman la conveniencia de hacer frente a la adversidad y responder con habilidad (=responsabilidad), con compromiso y entrega:
“Just do it”, “no dejes para mañana lo que puedes hacer hoy” y muchas otras.
Hace poco terminé de leer un libro llamado “Madre que estás en los cielos”, a propósito de este conversación se me vino a la mente… para recomendártelo. Es de un chileno (por eso lo recomiendo más aún.. je!) llamado Pablo Simonetti…
Cariños
Juanjo
Somos lo que hacemos.Esto siempre queda en el cuaderno de clases.
Me recordaste mi infancia, Juan. Y también mis épocas de maestra de primer grado. Por cierto no me gustaba usar el borrador, más que para notitas a los padres.
Creo profundamente en estar presente y vivir a pleno el momento que estás eligiendo vivir.
Tus comentarios me recordaron otra frase creo que del libro “Desde la Adversidad” donde habla de “un día con sabor a fotocopia”.Y lo relaciono con copiarse del cuadreno de otro, o repetir una y otra vez lo mismo, sin poder vivir lo nuevo como nuevo.
Si como dice Heidegger, la muerte es la posibilidad más posible, el desafío es vivir plenamente una vida que sabemos se termina!
Gracias Juan!
El martes estoy yendo a tu conferencia en la UAI.
Gracias a todos por sus comentarios, creo que sintonizamos.