Pensaba ultimamente, mientras intentaba escribir un artículo sobre el impacto del paradigma colaborativo en la empresa, que éste adopta tres formas diferentes, segun entiendo.

Veamos:

  • Recrear la web social dentro de la empresa:  en general en las empresas esta es la primera posibilidad que se considera al pensar en la posible apropiación del fenómeno de la nueva web. La idea es que la empresa debe aprovechar el poder que demustran tener la redes abiertas colaborativas entre pares, pero dentro de los límtes de confidencialidad y clausura que a los managers les resultan ineludibles al pensar en estos temas. El talón de Aquiles, o más bien la ceguera, de este punto de vista es que el poder de las redes colaborativas está en que son abiertas y globales, involucrando un gigantesco numero de personas con distintos perfiles, estilos, saberes, sensibilidades, nacionalidades, culturas e intereses. Esto último es en gran parte la explicación de su efectividad como generadores de conocimiento colectivo. Cuanto mas grande y diversa es la red, mayor su impacto. No digo que no sea relevante la generación de comunidades virtuales dentro de las compañias, de hecho creo que lo es. Considero que el principal aporte de este aspecto del fenóemeno, es que permite el desarrollo de entornos colaborativos para comunicarse, coordinar acciones y compartir prácticas al interior de una organización, pero lo que quiero señalar es que representa solo un aspecto de un fenómeno más amplio. En los próximos años seguramente la capacidad de producir resultados de los líderes corpraticos tendrá relación con la habilidad que adquieran para construirse una identidad personal valiosa y confiable dentro de estos escenarios corporativos virtuales.
  • La empresa sale a mostrarse como posibilidad en la web social: este segundo aspecto implica que la empresa asume a la web como un escenario social relevante, donde construir identidad. Un espacio donde publicitar, promocionar y vender su producto; pero también donde escuchar y aprender con sus clientes. La web es un fenomenal espacio para monitorear tendencias, descubrir nuevas prácticas innovadoras y entender los hábitos de las nuevas generaciones. Los “social media” son los nuevos escenarios de la comunicación con el cliente. En este caso el aporte de valor está en que se abre un universo de posibilidades nuevas para el marketing, las relaciones públicas y el comercio. Esta dimensión también afecta a los trabajadores como individuos, ya que hoy tienen a la mano herramientas para crear medios de comunicación (como por ejemplo los blogs personales) que les permiten forjarse identidades individuales que comienzan a competir con las identidades corporativas.
  • La empresa lleva recursos de la web social a su interior: mi impresión es que esta posibilidad resulta la más subestimada por las empresas en la actualidad. La web 2.0 es un fenomenal yacimiento de contenidos, conversaciones, prácticas y comunidades de intereses compartidos. Es un verdadero sistema de gestión del conocimiento social de alcance global. ¿Por qué no beneficiarse con el? Si además generalmente es gratis!  En la web se pueden encontrar, por ejemplo, excelentes piezas de contenido multimedia para utilizar en la capacitación empresaria (videos, cursos de e-learning, wikis especializados, herramientas de software, servicios de los más diversos tipos, comunidades donde de muy buena gana y sin costo contestarán nuestras dudas sobre los más diversos tema, etc, etc). Este aspecto de la web es,  a mi juicio, el menos entendido, y por ende, el más banalizado. Las políticas corporativas se equivocan al prohibir o restringir el acceso a internet de las nuevas generaciones de trabajadores. Para estos últimos, internet comienza a ser tan indispensable como lo es el teléfono para nuestras generaciones. Estas restricciones lejos de aumentar la productividad de estos trabajadores contribuyen a que se sientan impedidos de identificarse con la empresa a la que pertenecen y eventualmente es una de las razones por la que abandonan su puesto de trabajo. Así la ceguera del management respecto de la emergencia de nuevas prácticas sociales, que los jovenes encarnan, terminan expulsando de la organización a talentos eventualmente valiosísimos.

Creo que el abordaje de la Web 2.0 por parte de las empresas debe asumir que implica adentrarse en un territorio muy basto y multifacético, y que el punto de partida más recomendable es cartografiearlo con cierta amplitud de miras.

¿Ustedes como lo ven?

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