En uno de mis últimos artículos presentaba una iniciativa para un encuentro de emprendedores de la provincia de Bs. As. y hablaba de superación de anomalías. Quiero hablar un poco de superación de anomalías en el terreno de la movilización del emprendimiento. Mi experiencia tanto como tecnólogo del INTI, como consultor de SeCyT (hoy ministerio) entrenando emprendedores tecnológicos en incubadoras o como consultor en centros de emprendedores de universidades y otras instituciones, arroja algo en común: generalmente a las incubadoras empresas les resulta muy difícil incubar empresas exitosamente. Esto se repite bastante en otros países latinoamericanos.

Mis tesis son las siguientes:

  • En latinoamérica solemos importar acríticamente modelos de trabajo muy aptos para otras realidades sin ver si se adapatan a nuestra situación local. Terminamos generando imitaciones desdibujadas de abordajes pensados para otras realidades. No solemos diseñar las ofertas para centros de emprendedores e incubadoras de base tecnológica escuchando a nuestros clientes de carne y hueso (los emprendedores), observando sus prácticas y estilos, sino leyendo libros y papers que describen exitosas metodologías para otras sociedades, con otras características. No esta mal imitar, esta mal imitar a ciegas.
  • La razón por la que muchas de esas metodologías no funcionan tiene que ver con que se construyen contra un trasfondo de una sociedad donde ya existen ciertos capitales, que no se pueden dar por hechos en sociedades como la nuestra. Por ejemplo, el capital relacional. Muchos emprendedores en USA, están inmersos en un contexto en el que cuentan con redes de relaciones mas aceitadas y amplias (o las pueden construir más rápido), que las que muchas veces dispone un emprendedor local.

Una anomalía (entiendo una anomalía como un práctica poco satisfactoria) que veo en mi experiencia personal: no existen las conversaciones que deberían existir para producir emprendimientos de base tecnológica en Argentina.

Que quiero decir con esto, creo que para generar emprendimientos de base tecnológica deben existir comunidades de prácticas en las que convivan tres tipos de participantes:

  • quienes están cerca de los negocios y la inversión,
  • quienes están cerca de la ciencia y la tecnología y
  • quienes están cerca de la educación.

Entre estos actores deben existir puentes de entendimiento, conversaciones en las que cada cual pueda develar sus propias cegueras al escuchar la mirada del otro. En Argentina generar estas conversaciones, a mi juicio ha sido dificil ya que existen juicios muy instalados en muchos de estos actores.Veamos algunos ejemplos estereotipados:

  • Científico: “la hombres de negocios son fenicios a los que solo les importa ganar plata a cualquier costo”.
  • Inversor: “los científicos son lerdos, no entienden la economía, son ingenuos, infantiles y poco realistas. Viven en su mundo”.
  • Educador: “el asunto de la formación para emprendedores es poco serio, es un pragmatismo banal, no tiene seriedad académica ni vuelo teórico”.

Cuando estas visiones se encuentran lo que se produce es incomprensión, ausencia de escucha, escepticismo, cinismo, desconfianza y por ende la imposibilidad de crear juntos, etc.

Hasta hace poco era casi imposible sentar a un inversor con un científico en la Argentina. Aún hoy entidades como el FONTAR dan subsidios para proyectos de transferencia de tecnología, con fines de creación de nuevos negocios, sin pedir al equipo emprendedor, una caracterización del mercado y el cliente, ni el modelo de negocio involucrado. Gracias al esfuerzo de personas como Gabriel Jacobsohn (IECyT) y otros desde la SecyT , que impulsaron el Foro de Capital de Riesgo
CREACIT, se podido avanzar significativamente en abrir esta conversación, pero queda mucho camino por recorrer.

Iniciativas como la que mencionaba al comienzo de este post contribuyen a construir estos puentes entre los distintos actores, a cultivar comunidades con prácticas compartidas y lazos de confianza.

En otro post les comento algo más acerca de la superación de esta anomalía. ¿Ustedes cómo lo ven?

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