Acaba de terminar mi primer encuentro de la experiencia de “Un año para vivir”. Este trabajo, coordinado por Hugo Dopaso, esta muy influido por el de Stephen Levine un maestro de meditación y “Gurú de la muerte” como algunos lo llaman. Fue un gran placer encontrarme con un grupo muy variado y rico en historias personales. Nos presentamos y Hugo dió las consignas para transitar la experiencia que comienza.

Levine describe así el obejtivo de esta experiencia en la introducción de su libro “Un año de vida”, que sirve como guía para nuestro programa:

… No trata sobre la muerte, sino sobre la recuperación del corazón que tiene lugar cuando contemplamos nuestra vida y nuestra muerte con atención y misericordia. Es una oportunidad de resolver nuestra negación de la muerte y nuestra negación de la vida en un experimento de un año, una experiencia sobre la sanación, la alegría, y la revitalización.

… Este libro ha sido escrito como un experimento de conciencia de un año de duración, y su objetivo es hacer la vida más intensa y la muerte más suave “mientras aún podemos hacerlo”. Dónde y cómo se encuentran las preguntas a estas cuestiones esenciales es el tema y objeto del presente libro.

…Cualquiera que sea nuestra situación actual, el progreso -gradual o repentino- es el mismo: consisten en recordar, en abandonarnos y en confiar en el proceso.

…Prepararnos para la muerte es uno de los actos más profundamente sanadores de toda la vida.

Así iniciamos el viaje de este año!