Retomo las leyes de la simplicidad de Maeda. Esta sexta ley es mi preferida, creo que es muy útil a la hora de diseñar acciones, espacios, etc.

Sexta Ley: “Contexto”

“Lo que se encuentra en el límite de la simplicidad también es relevante”.

Esta ley se relaciona con la tensión entre dos preguntas:

  • ¿Hasta que punto puedo soportar estar dirigido?
  • ¿Hasta que punto me puedo permitir avanzar sin indicaciones?

Esta tensión me resultó muy interesante para pensar acerca de diferentes contextos en los que desarrollamos nuestra actividad. La complejidad se relaciona con el sentirse perdido, mientras la simplicidad con encontrarse. La ley de las diferencias planteaba que un factor clave era el del ritmo, la alternancia entre lo simple y lo complejo. Esta ley plantea el tema de lo que ocurre entre los ritmos y cómo averiguamos donde nos encontramos. Una vez que nos hemos ubicado apropiadamente somos capaces de perdernos en el ritmo.

Para entender esto me resulta útil pensar en la improvisación en el jazz. Una vez que el músico entiende el contexto que crea la base para la improvisación está listo para perderse en la generación de patrones y frases, volviendo al contexto básico que da sentido a la improvisación cuando así lo quiera. El contexto es importante.

Pensaba en la importancia del contexto en las experiencias de aprendizaje en los seminarios que suelo facilitar. Hay libertad y simpleza para experimentar y aprender porque hay un contexto que se ha diseñado y consensuado con los participantes y que es una referencia para el trabajo.

El libre flujo se da contra un contexto que sirve de guía.

Otros artículos