La práctica tradicional del e-learning suele incluir el uso de un LMS (Learning Management System), generalmente estos softwares eran provistos por empresas especializadas y vendidos a las corporaciones y universidades a cambio de varias decenas de miles de dolares. Tiempo atrás comenzaron a aparecer LMS’s en código abierto, disponibles gratuitamente y en muchos casos mejores que los softwares propietarios. Hace un par de años descubrí Moodle, uno de esos sistemas que hoy es muy popular. Cuando lo descubrí me enamoré, me pareció super completo, muy versátil, fácil de implementar y usar. De hecho he desarrollado varios proyectos educativos y colaborativos utilizando esta aplicación, como por ejemplo este.

Mi experiencia de diseño y administración de los cursos (de blended learning, osea virtuales y presenciales) fue muy buena, pero me encontré con un juicio recurrente de muchos usuarios/estudiantes: “Es poco amigable, confuso, no me resulta fácil ubicarme ni encontrar las novedades ni los contenidos, etc.”. Eso me llevó a probar el uso de un blog en lugar de la plataforma de LMS. Este es el blog que estoy usando en algunas de mis cátedras. En este espacio dispuse links a los distintos recursos, propuse conversaciones en posts que eran comentados por los alumnos y ellos mismos subían slideshares con sus trabajos de equipo.

Estas son algunas de las ventajas que encontré en el uso del blog en estos cursos:

  • El periodo de adaptación al uso de la nueva herramienta fue mucho más corto y natural que con el moodle.
  • No escuché quejas respecto a la búsqueda de contenidos o la participación.
  • El trabajo de preparación previa era menor para el profesor ya que una vez desarrollado el blog, mucho del trabajo no debía repetirse.
  • Adicionalmente, el blog da mas visibilidad el la web al trabajo de la comunidad que se está creando en torno al curso.
  • Los nuevos alumnos pueden explorar las experiencias de los grupos anteriores si el blog se mantiene.

Días atrás descubrí, gracias al blog de Álvaro Gregori, un artículo de eLearn, en el que se describe una experiencia de e-learning sin el uso de LMS, que me resultó sumamente interesante.

Así la describe Álvaro en un post titulado Blogs + podcasting + google docs = e-learning:

Cynthia L. Corritore de la Creighton University (una universidad gestionada por los jesuitas en el poco glamouroso estado de Nebraska, nada de Berkley ni MIT), publica un artículo en eLearn Magazine sobre su experiencia con un curso en modalidad e-Learning sin utilizar ningún LMS ni el estilo habituales.

La visión de Cynthia del eleaning en base a sus experiencias anteriores era literalmente: “un sumidero de tiempo que no mejoraba el aprendizaje”. Así que no estaba muy por la labor, pero órdenes son órdenes y por otra parte la dispersión del alumnado, sus horarios y los clásicos imperativos que nos llevan a hacer cursos online obligaban.

Esta vez se trataba de un curso sobre tecnologías de la información en la empresa totalmente online para 20 alumnos de un MBA.

El curso se basó en 9 componentes:

  1. Lecturas semanales de un libro de texto (un eBook)
  2. Lecturas semanales de un libro de negocios (The World is Flat, de T. L. Friedman)
  3. Podcast semanal con comentarios y ejemplos reales para complementar las lecturas
  4. Discusiones semanales de los grupos en el blog respondiendo a preguntas posteadas sobre casos de estudio del libro de texto.
  5. Discusiones semanales de los grupos en el blog respondiendo a preguntas posteadas sobre las lecturas del libro de negocios recomendado.
  6. Webinar semanal de 1 hora con un CTO local. 20 minutos de charla y 40 minutos de Q&A.
  7. Post semanales de los equipos de preguntas a desarrollar en los webinars.
  8. Remisión de las reflexiones de cada grupo como Google Docs.
  9. Trabajo final individual presentado como webinar al resto de la clase.

Y para ello se utilizó:

  • Una web sencilla como portal del curso en lugar de un LMS.
  • Blogs para discusiones de equipo.
  • Podcasting (los blogs + iTunes).
  • Google Docs para los trabajos colaborativos y la remisión de las evaluaciones.
  • Una herramienta para dar clase en tiempo real (webinar).

El único problema tecnológico fué la herramienta para webinars, que daba problemas con el audio (IP) por lo que en futuras ediciones se optará por utilizar multiconferencia telefónica combinada con presentación online.

La valoración de los alumnos del curso no fue si era mejor o peor que una versión presencial del mismo, si no de si realmente era posible lograr hacer algo tan atractivo y funcional en un alula.

La verdad es que este post me pareció sumamente inspirador para el diseño de espacios online para soporte de actividades de formación presencial. Creo que hay muchas posibilidades de diseño de experiencias de aprendizaje basadas en building blocks simples, veamos:

  • Encuentros presenciales: priorizan actividades vivenciales, de exposición y de feedback.
  • Tareas individuales e interacción online con el entrenador: soportado por un blog del curso que permite sostener conversaciones y hacer un seguimiento del trabajo individual de los participantes.
  • Contenidos de estudio: soportados por Links, pdf’s, podcasts, videos y slideshares disponibles en el blog del curso.
  • Trabajo colaborativo de los alumnos: soportado por Google docs y slideshares creados por los participantes.

Finalmente, todo esto se puede hacer a un costo casi nulo!!

Es un enorme espacio de experimentación e innovación!!

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