Hace tiempo me preocupa, y me impresiona, un fenómeno que observo en los auditorios en los que me toca dar clases, conferencias o entrenamientos: cómo construimos y participamos de una cultura que se auto margina de la invención del mundo.
Con esto me refiero a algunos fenómenos que observo:
- Vivimos una cultura en la que no nos moviliza el horizonte de fenómenos emergentes que abren posibilidades de invención. Preferimos comprar mundos ya articulados a protagonizar su creación. Veo esto cuando las personas que me escuchan describir esos fenómenos emergentes, me escuchan y actúan como si mis descripciones fueran relatos de ciencia ficción. Una estrategia común: si ignoro el cambio o lo banalizo, éste no existe y por ende no me va a afectar.
- Vivimos una cultura en la que damos crédito al fenómeno emergente solo cuando existen explicaciones o modelos que lo justifican y predicen. No nos damos cuenta de que si esas explicaciones y modelos existen (generalmente plasmados en libros), es porque ya hace un buen tiempo que otros protagonizaron la creación de mundos que hicieron que esos fenómenos dejaran de ser emergentes.
- Vivimos una cultura en la que preferimos que alguien mas valide la seriedad y la certidumbre respecto de la influencia futura de dichos fenómenos emergentes que presenciamos (sobre todo si la validación proviene de ciertos “países desarrollados”). Solo atendemos a lo nuevo cuando su relevancia es demasiado obvia. Al decir de Gary Hamel, somos muy poco resilientes. Si espero a leer la explicación de un fenómeno emergente en un libro para darle crédito probablemente estaré llegando varios años tarde a la posibilidad de participar de la invención de un mundo.
- Vivimos una cultura de país que nos aleja de la innovación y el emprendimiento. Si bien en todos lados existe miedo a la innovación, creo que Argentina cultiva una forma de encarar la vida y el trabajo que elude la innovación de manera sistemática por el riesgo que implica. Con lo cual nos auto ubicamos en un lugar subalterno respecto de la invención del mundo.
Por todo este contexto conversacional me ha resultado muy movilizante escuchar los últimos podcasts de Mario Valdivia en su serie Atisbando. En estas ediciones de Atisbando, nos habla de fenómenos, como los que antes mencionaba, en relación con la cultura chilena. Creo que tenemos mucho para aprender de estas reflexiones que entiendo resuenan también para la situación de nuestro país y de nuestro futuro latinoamericano común. Se los recomiendo:

Atisbando # 39: El mundo se está inventando en otra parte, aunque Chile prospere.
Aquí Mario nos alerta sobre el hecho de que prosperidad no implica relevancia en nuestros paises, enseñanza valida también para la Argentina. Estamos fuera de la invención del mundo, estamos fuera de las prácticas nuevas que se crean.
Atisbando # 40: El mundo se está inventando en otra parte, ¿peligro para la soberanía nacional?.
Lo que nos pone en un lugar subalterno es no protagonizar la invención del futuro.
Atisbando # 41: El mundo se está inventando en otra parte; no podemos justificarnos y tranquilizarnos con nuestro tamaño pequeño.
Nos quedamos afuera con un estado de ánimo de tranquilización y resignación cínica.
Atisbando # 42 El mundo se está inventando en otra parte; nuestro liberalismo integrista nos hace insensibles.
Si no innovamos a partir de los recursos que tenemos otro lo hará por nosotros. El liberalismo integrista nos aleja de nuestra identidad de país y de región.
Creo que estos rasgos de nuestra cultura son centrales para el futuro de la Argentina, ¿Ustedes que opinan?


Estimado Juan Carlos,
mucho tiempo que no te dejaba un post. Esta vez me impulsó el hecho de que hablaras de los Argentinos, porque abordar estos temas desde el colectivo me parece mucho más sensato que desde el individuo.
Me sorprendió que tu comenatrio acerca de los Argentinos, pudiera haberlo hecho yo respecto de los Chilenos. Primero porque los chilenos (y me incluyo) vemos a los Argentinos distintos a nosotros en este aspecto. Más emprendedores, y más innovadores (aunque sea copiando). Uds. están creciendo a más del 8% y no es ni noticia!
Pero lo otro que me surge, es buscar lo que hace que tú y yo a diferentes lados de la cordillera estemos en sintonía. Francisco Varela, Flores… el Leo? Quizás es lo manifiesto, pero deben haber más cosas.
En fin, tómalo como una desvariación más en un café.
saludos.
Hola Pancho, un placer leerte en mi blog.
1.- Sabés que hay algo que me resulta sorprendente de nosotros los argentinos.
Por un lado pasa que tenemos un buen ánimo que parece ser a prueba de balas. Recuerdo un seminario de Fernando Flores al que asistí en Santiago. En esa época la situación de Argentina era caótica y Fernando señalaba que aún así los argentinos que participábamos del seminario parecíamos tener mejor ánimo que los chilenos presentes.
Pero por otro lado parece que nunca terminamos de valorar lo que tenemos y de apropiarnos de nuestra identidad en tanto posibilidad que los otros ven en nosotros.
2.- Humberto Maturana, Fransisco Varela y Fernando Flores han sido una influencia central para mi. Eso explica una parte, pero seguramente no todo.
Un abrazo
Estimado Juan Carlos,
como siempre, debo comenzar agradeciéndote tu interés por las cosas que escribo y que, ahora en atisbando en podcaster, hablo. Bueno, yo creo que, más o meos, los latinoamericanos estamos más o menos en la misma, con una cierta sospecha cierta que el mundo se inventa en otra parte.
Te quiero invitar a que hables para pocaster desde tu buenos Aires. Te comentaré en detalle por correo.
Un abrazo cordial
¿Cómo hacer para inventar el mundo desde nuestras realidades?
No me parece fácil.
Gracias, Mario!! Espero curioso y entusiansta por tu e-mail.
Saludos desde BsAs.
Hola José Luis!!! Fácil o difícil, es un juicio que depende mucho de lo que cada sabe hacer. Supongo que debe ser difícil para nosotros tratar de reproducir la forma de inventar mundos de otras latitudes. Quizás tenemos que encontrar la propia y ver como se acopla a la invención de mundos en redes globales que se asoma incipiente, y sino fijate en este artículo:
http://juancarloslucas.com.ar/2006/06/28/compartiendo-modelos-de-negocios/
Slds