Hace unos meses participé en un seminario de Humberto Maturana y despues de disfrutar de las dos jornadas que implicó, escribí un post con algunas opiniones acerca de la experiencia y de la concepción de Maturana sobre el liderazgo y las organizaciones. Expresé algunas opiniones críticas acerca de esa concepción, lo que generó un debate que me resultó muy interesante, hubo varios participantes y en especial el debate continuó hasta hoy con Juan Arce. Me pareció interesante darle mas visibilidad al debate escribiendo algunos posts vinculados al tema, para seguir conversando.
El autor plantea que la gestión tiene como principal objetivo el “transformar talento en desempeño” y por esa razón plantea que lo mas importante es “encontrar las fortalezas singulares de cada persona y
aprovecharlas”.Mi visión es que la gestión se relaciona con el presente entendido como la coordinación de acciones que hace pasar el propósito que perseguimos. Cuando gestionamos, administramos compromisos para generar acciones en base a los recursos, talentos y capacidades con los que contamos.
La siguiente pregunta del autor para conversar en futuros posts es: ¿Qué es aquello universal a todos los seres humanos y por lo tanto central en el fenómeno del liderazgo?
Pero por ahora, ¿Qué opinan de estas distinciones entre liderazgo y gestión?
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14 Comentarios
Central en el fenómeno, es la sinceridad, que emana de la profundidad de los seres que encarnan el liderazgo, en sus declaraciones se percibe su sinceridad, la integridad que genera confianza en los destinatarios de sus compromisos, si tal existe, lo percibire desde lo más profundo de mi ser y, tendré la disponibilidad de seguir ese camino, que me conduzca al futuro significativo… seré arrastrado hacia la tierra prometida, por un líder íntegro.
Gracias Adrían, desde ya la integridad del líder es central. Creo que esa integridad se aprecia en la sintonía entre sus declaraciones y sus actos, que va construyendo una historia de confianza con su gente. Slds
Hola de Nuevo Juan,
En este punto de nuestra conversación quisiera diferenciar entre la distinción de algo en relación al uso que se le quiere dar y la distinción de algo en términos de que es lo que lo constituye, permite ver cosas distintas.
Yo digo que el liderazgo se constituye en una dinámica relacional y en toda dinámica relacional aparecen al menos dos “lados” de la relación. El liderazgo aparece conjuntamente con el seguidismo, no hay proclamación de liderazgo sin proclamación implicita o no de seguidismo, surgen juntos. Esto implica una apropiación por parte del líder de determinar un determinado “estado futuro”, lo que se alude en términos de visión (esto implica por cierto la exclusión de los seguidores de hacer lo mismo, ya que entonces el liderazgo se disolvería). Y vemos qué la dinámica que se suele recomendar es la de la seducción, se promueve que el líder seduzca a los seguidores.
Cuando el autor que citas dice: el liderazgo tiene como objetivo principal el “arrastrar a otros a un futuro mejor” aquí el liderazgo aparece en términos de un objetivo, de lo que el líder tiene como querer porque le gusta el resultado que quiere obtener y los seguidores son el medio que el utiliza para lograr ese querer. Hay por tanto un instrumentalización de los seguidores por parte del líder.
También revela el espacio psíquico del liderazgo en el que el que se proclama como líder lo hace “arrastrando” a los seguidores, las metáforas que utilizamos no son inocentes. Es decir la visión de lo que desea surge en el líder de manera tal que los seguidores no participan en su creación y se les lleva a su consecución incluso en contra de sus deseos iniciales mediante un intento de transformación de dichos deseos o quereres.
Igualmente me resulta revelador que se intente conseguir “encontrar algo que permita unir a todos en pos de un futuro en común” mediante una dinámica liderazgo/seguidismo en lugar de poner las condiciones para que esta surja espontáneamente.
Y aún mas revelador que mientras que en el caso del líder se habla en términos positivos de visión deseable, futuro mejor etc en el caso de los seguidores se hable del otro extremo “negativo” o “deficitario” eligiendo las palabras miedo y necesidad. Y ese es parte de lo que veo como problema, y es que para que esto funcione es necesario un gestión o uso del miedo en lugar de su disolución y de la necesidad en lugar de la satisfacción y la abundancia. Esta forma de hacer nuestro convivir en las organizaciones implica una conservación del miedo y de la insatisfacción, eso es lo que estoy procurando apuntar.
¿Es un convivir que no se apoye en el miedo y en la promoción de la insatisfacción lo que te parecía ingenuo y voluntarista en Maturana y Dávila o es otra cosa?
Por cierto, gracias por este espacio de conversación y espero que hayas disfrutado de tus vacaciones, viendo la foto no creo que te haya resultado dificil ; ).
Seguimos conversando,
Sobre los comentarios que haces sobre lo que observas como diferente entre gestión y liderazgo me parece bien, no tengo nada que añadir. Es el trasfondo relacional y emocional lo que me preocupa. Efectivamente coincido contigo en que el liderazgo está relacionado con el futuro y que está relacionado con las declaraciones en torno a las cuales abrimos o cerramos posibilidades y aunamos voluntades. Pero pienso que se pueden promover dinámicas en las que las voluntades resulten aunadas, en las que se abran y se cierren posibilidades y en las que esto no se de en la dinámica relacional y en espacio psíquico del liderazgo/seguidismo.
A mi personal entender la gestión, acepta, permite y muchas veces necesita un aprendizaje cuasi continuo. Desde ya que creo que hay personas que nacen con cierto don natural para gestionar y desarrollar el trabajo y la tarea, pero también, e inlcuso hasta estos dotados, logran superar sus capacidades con un aprendizaje metódico y adecuado a lo que deben realizar. No hay grandes leyes de la gestión, a mi entender, pero si una plástica y permeable ejercitación y desarrollo, que necesita adecuarse a cada tarea o acción. No es lo mismo gestionar un equipo de finanzas, uno de riesgo o uno de ventas, como simple ejemplo.
Con el liderazgo siento que se compeljiza un poco.
Tengo aún el dilema si líder se nace o se hace, o ambas cosas complementadas, me arriesgo más por esta última, pero la verdad es que no logro dicernir que es lo que hay que traer en los genes y que se puede adquirir.
Un espacio sí me parace crucial en el liderazgo, el sentido de trascendencia, creo que el liderazgo necesita impreriosamente un sitio a donde ir en el futuro y que ese espacio futuro sea concertado emocional y practicamente entre el lider y sus adeptos o discípulos. Un liderazgo inspirador entiendo que con lleva un alto ejercicio comunicativo, de intercambio y negociación. Donde el resto de su equipo conoce la visión y el propósito buscado, de la misma manera que las potenciales dificultades y complejidades. Viéndolo desde el punto de vista del adepto al líder, uno adhiere y acuerda a vivir la experiencia del camino tanto como la fantasía de alcanzar ese sitio soñado en el futuro. Por esto es que valoro profundamente las capacidades emocionales, comunicativas y seductoras de entusisamo que tienen los buenos líderes, según mi punto de vista.
Contagian el entusiasmo de vivir el proceso, aún cuando ese proceso llegue plagado de complejidades. No encuentro en los buenos líderes paternalismo sino convicción y sentido de trascendencia. Y también me parece que el liderazgo implica antes del proselitismo con el futuro, un compromiso personal y privado con lo que se me antoja llamar una ética del trabajo en equipo, donde los que viajan con el líder mantienen su condición humana y en todo caso es el valuarte más valioso que le entregan a la causa común, inspirada por el lider. Si ese camino es trascendente todos saldran mejorados o fortalecidos.
Esto que soy, mis habilidades y condiciones, técnicas y emocionales, son el mejor aporte que puedo dar para alcanzar ese sitio en el futuro, espero entonces que el liderazgo me ayude a encontrar el espacio dentro de este equipo donde lo que soy coopera y se asocia con el futuro pretendido.
El sentido de trascendencia acepta y valora las diversidades y las diferencias, incluso se beneficia con ellas.
Un liderazgo que NO sea inspirador y que NO logre incluir al equipo, como tal, lo siento más como una asociación emocinalmente ilícita que busca cómplices o secuaces para alcanzar un futuro absolutamente personalista y egoista. Liderar el sueño común de un equipo es una tarea, a mi entender, titánica.
Quizás pueda suceder que los tiempos que vivimos estan necesitando muchos más líderes, de los que auténticamente tenemos con las condiciones naturales necesarias para tamaña responsabilidad
Gigantesca labor la del liderago, en los tiempos que corren, pero a la vez fascinante y crucial para tener un lugar cierto, inspirador y trascendente en el futuro, en las empresas y en la sociedad.
Espléndido tema, pienso que hay mucha tela por cortar.
Un abrazo
Hola Luis, gracias por el comentario. Coincido con mucho de lo que planteás y en particular con el hecho de que necesitamos desarrollar liderazgos. Una de las escaseces que enfrentamos es la de talento para el liderazgo, la gestión y el emprendimiento.
Un abrazo
Gracias Juan por el mensaje. Voy abordando algunos puntos quizás en varios mensajes:
) y comparto tu señalamiento. Pero no necesitamos estar de acuerdo en bloque con un autor para que nos resulte útil para pensar, no?
1.- Me alegro de que tengamos algunas coincidencias en cuanto a la distinción entre liderazgo y gestión.
2.- Hay algo que no me cierra en lo que conversamos, por un lado en el segundo mensaje me decís que estas de acuerdo con estas diferencias que mencionabas pero por otro me decís: ” …en las que se abran y se cierren posibilidades y en las que esto no se de en la dinámica relacional y en espacio psíquico del liderazgo/seguidismo.”. Esto de alguna forma niega el fenómeno del liderazgo de conjunto (postura que sostiene Maturana). Porque si hay alguien que lidera hay otros que lo siguen, no?. De todas formas no es mi afán encontrar perfecta coherencia en nuestros discursos (el mio por cierto no debe tenerla) sino mas bien ciertas distinciones básicas para la acción. (sobre este punto seguiré después porque creo que estaría bueno profundizarlo).
3.- Sabía que ibas a reparar en la palabra arrastrar (ya te voy conociendo
Sigo en otro comentario que tengo que llevar a mis hijas a comer.
Slds.
Hola Juan,
1.- Por supuesto que vamos a coincidir en cosas, tenemos un trasfondo que entiendo compartimos y luego siempre está la apertura reflexiva. (De hecho me gustaría haber coincidido contigo en Costa do Sauipe)
2.- Lo que digo es que el modo relacional Liderazgo/Seguidismo no es el único modo de abrir posibilidades, ni que los quereres resulten aunados, ni en las organizaciones, ni en la vida en general. Esto no es, haciendo un juego de palabras, negar el fenómeno del liderazgo, sino lo “fenómeno” del liderazgo. El liderazgo/seguidismo existe como fenómeno, no niego el fenómeno, pienso que Maturana no niega el fenómeno, es su promoción lo que me cuestiono por las razones que digo en mis comentarios.
Es más, al identificar liderazgo con abrir posibilidades y aunar voluntades, lo que se está negando implícitamente es que existen otras maneras de que suceda eso.
Yo no escucho que tu hables de lo que constituye al liderazgo como fenómeno sino lo que ves como similar o diferente a la gestión y es en esas diferencias que coincido contigo.
Claro, por otro lado mi interés no está centrado en la inmediatez de la acción sino en la reflexión de lo que se está intentando promocionar, asumiendo implícitamente que nos va a llevar a llevar a un sitio deseable. Yo no quiero este mundo de seguidores que se está configurando con esa promoción. No creo que necesitemos más lideres porque esto supone coartar la libertad y la creatividad de aquellos a quienes se intenta convertir en seguidores.
3.- Coincido plenamente.
Saludos
Estimado Juan, sigo con la conversación.
1.- La verdad es que no creo que reconocer el fenómeno del liderazgo asociado con la apertura de posibilidades y con el aunar voluntades, implique que estas no puedan surgir de otra manera. Lo que si creo es que cuando uno mira lo que pasa en las sociedades, el fenómeno del liderazgo surge recurrentemente.
2.- En el seminario donde yo asistí, se negaba el liderazgo como fenómeno legitimo. Quizás tenes reazón en que no niega la existencia del liderazgo. Tienen el juicio de que el liderazgo niega la autonomía y por eso es malo y va a desaparecer dando lugar a la gerencia co-inspirativa. Ahí es donde creo que la visión es ingenua y voluntarista. No por tener esta opinión sino porque reduce el fenómeno humano a algunos aspectos a los que se les da total preeminencia sobre cualquier otro. Creo que las sociedades humanas actuales son complejas, el conflicto existe, la necesidad de decidir entre cursos de acción mutuamente excluyentes también. A veces creo que hay una negación en bloque del tema del poder, como algo malo en si mismo. El ejercicio del poder es un fenómeno que existe en todas las sociedades y no lo podemos soslayar. Obviamente, no es lo mismo el convivir en una tribu de bosquimanos que en la ciudad de Tokio.
En un próximo post quería continuar la conversación abordando temas que creo centrales en nuestra conversación: ¿Necesitamos el liderazgo? ¿Por qué? ¿Hay sociedades donde prima la aceptación mutua en el amor y donde todo conflicto se resuelve en el coordinar de sensorialidades y no se necesita, ni poder, ni política, ni seducción, etc. ¿De que se hace cargo el líder al liderar? ¿Realmente al ser seguidores negamos nuestra autonomía?
Juan, es interesante reconocer la distinción entre gestión y liderazgo. Sin embargo, creo que el criterio temporal que planteas para diferenciarlos no es el más apropiado. Es verdad que la gestión se evidencia en el presente, pero -como tú mismo indicas- las acciones que se gestionan están definidas para cumplir con algunos compromisos: metas, objetivos, visión. Es más, dichas acciones procuran no repetir errores pasados. Entonces, cuando se hace gestión, el ayer, el hoy y el mañana tienen su participación. En el liderazgo ocurre lo mismo. Hay un pasado en el cual se justifica el liderazgo de alguien y hay un presente que se manifiesta en la forma como se relacionan lider y liderados. Ya tu explicaste porque hay un futuro.
Hola Ronald, es cierto lo que planteas respecto a la temporalidad que existe en ambos fenómenos, pero mientras que en el liderazgo el foco y la claridad son lo central, en la gestión lo es la coordinación. El liderazgo no se mete con la coordinación sino con el puro propósito. La gestión se apoya mas en el presente porque es lo único que tenemos para hacer pasar el futuro que declaramos.
Saludos
Hola Juan,
Igual te resulta interesante:
http://pierreterre.com/story.asp?ID=55
Otro día continuo con los comentarios.
Saludos
Creo que todo lider debe ejercer esa habilidad para sacar lo mejor de los demas e impulsarlo a un sueño comun.
Robert Dilts dice: “El liderazgo es crear el mundo donde todos quieren vivir” si a esto sumamos el amor por el aprender como motor principalm, entonces encontraremos que podemos desarrollar nuevos lideres y no quejarnos que no hay lideres.
Hola de Nuevo Juan,
Continuo con la conversación después de unos días preparando un viaje largo.
Claro que el liderazgo en nuestra cultura surge recurrentemente! Hay muchas cosas que surgen recurrentemente y algunas me gustan y/o quiero promocionarlas y otras no me gustan y preferiría que no ocurrieran y por lo tanto procuro no promocionarlas. No soy de los que piensan que la diversidad y las posibilidades sean valores en si mismos. Es decir que considero que algo no es bueno o deseable por el hecho de ser posible.
En la medida que entre todos configuramos los mundos en que vivimos uno puede modular la manera en que participa y por tanto promocionar o no ciertos mundos con nuestros actos, reflexiones, emociones y conversaciones en general. El mundo empresarial no es distinto en eso.
Lo que entiendo que Maturana y Dávila no quieren promocionar o conservar (y yo tampoco) en una convivencia centrada en relaciones de dominación y sometimiento.
Por otro lado si yo actuó con autonomía con respecto a lo que el que se declara líder tiene como visión, objetivo etc.. entonces se acaba el liderazgo, puesto que no me lidera, ni yo le sigo, y si hacemos algo juntos sera de tal manera que surja una visión compartida como resultado de nuestro conversar y un curso de acción colaborativo como resultado de nuestro querer hacer cosas juntos.
Creo que discrepamos en una cosa sobre lo que escuchamos decir a Maturana, hay una diferencia entre negar que algo ocurre como fenómeno y no querer promocionar la ocurrencia de dicho fenómeno aún cuando uno es consciente de que efectivamente dicho fenómeno ocurre de manera reiterada.
(Una puntualización los fenómenos en el ámbito humano -por ejemplo, los feómenos empresariales- ocurren porque los hacemos ocurrir, no por un imperativo legal externo).
Sigamos conversando,
Juan