Hace un tiempo leía, en el excelente blog de Juan Freire, un post sobre los modelos econométricos y la predicción de la evolución de las economías. En este post señalaba como los científicos solemos confundir la importacia de los modelos (como reflejo de los patrones de evolución de fenómenos históricos) con la capacidad de predecir futuro. En este post mencionaba como los modelos teóricos suelen ser útiles solo cuando el futuro no es demasiado distinto al pasado (cosa cada vez menos segura, por cierto), y que esta forma de abordar el futuro era como conducir un coche mirando el espejo retrovisor.

Ultimamente he pensado mucho en el tema de los mapas y creo que la tradición (cartesiana) a la que pertenecemos nos lleva a priorizar los mapas que surgen de los patrones de fenómenos del pasado y de los modelos que los describen (osea los que surgen de mirar con el espejo retrovisor) y cuando no tenemos estos modelos sencillamente nos resignamos a movernos sin ningún mapa.
No digo que mirar la historia para encontrar regularidades no sirva (de hecho en muchos dominios a demostrado su utilidad el uso del espejo retrovisor) lo que digo es que llegamos a no ver la posibilidad de ningún otro mapa útil.

La pregunta es, entonces, ¿qué mapas necesitamos para crear emprendimientos e innovar?

Por un lado necesitamos mirar mapas de las regularidades históricas y acá distingo dos:

  • Mapas de regularidades históricas de largo alcance: necesitamos, por ejemplo, ver en que punto de las grandes olas de cambio tecnoeconómico nos encontramos (ver el trabajo de Carlota Perez) para tener horizontes posibles de mediano y largo plazo.
  • Mapas de evolución histórica de mundos articulados: necesitamos saber si la rueda ya fue inventada. Por ejemplo, en los negocios necesitamos saber que mercados estan desarrollados, como crecen, quienes son los líderes, etc. Es interesante aqui el aporte analítico de Michael Porter.

Esto es muy útil en ciertas circunstancias, pero en el mundo de hoy, caracterizado por cambios continuos y no lineales, estos mapas distan de ser suficientes. Mas aún, en muchos casos la preocupación por tener el modelo se transforma en un lastre que nos hace llegar tarde.

Por otro lado, también necesitamos mapas de mundos emergentes y acá distingo otros dos:

  • Mapas de preocupaciones humanas: necesitamos saber que futuros están queriendo construir nuestros clientes y esto requiere estar presentes en las conversaciones en las que ellos están creando esos futuros.
  • Mapas de prácticas emergentes: necesitamos tambien tener mapas de como las personas están inventado nuevas practicas para hacerse cargo de sus preocupaciones.

Creo que la blogósfera constituye una oportunidad sin precedentes de explorar conversaciones y prácticas humanas emergentes.